EL CONGRESO DE OAXACA CELEBRA SU REFORMA MIENTRAS LAS BARRERAS SIGUEN EN PIE

Por: Satirikón
OAXACA.- En un giro inesperado de los acontecimientos, el Congreso local de Oaxaca decidió que era hora de que las instalaciones deportivas dejaran de ser un campo de batalla para las personas con discapacidad. "La eliminación de barreras físicas constituye un paso fundamental para garantizar una verdadera inclusión y el ejercicio efectivo de este derecho", proclamó la diputada Dulce Alejandra García Morlan, como si la eliminación de escaleras fuera la solución mágica a todos los problemas del mundo.
Acompañados por el sonoro aplauso de sus compañeros, los legisladores se lanzaron a la aventura de reformar la Ley de Cultura Física y Deporte, prometiendo que, pronto, las personas con discapacidad podrán disfrutar de las instalaciones deportivas sin tener que escalar montañas o sortear obstáculos dignos de un juego de video. Pero, ¿quién necesita accesibilidad real cuando se puede hacer un poco de teatro legislativo?
El diputado Isaías Carranza Secundino, el héroe de esta historia, asegura que estas reformas permitirán "adoptar las medidas administrativas, técnicas y presupuestales necesarias". Es decir, una promesa que suena a más burocracia y menos acción. ¿Acaso no sería más fácil simplemente abrir las puertas y construir rampas? Pero claro, eso no tendría el mismo efecto dramático que una buena noticia en la sesión ordinaria del congreso.
De acuerdo con la diputación, solo el 30% de las instalaciones deportivas son accesibles, un dato que provoca más risa que preocupación. Tal parece que el deporte inclusivo, ese que promueve el bienestar físico y emocional, se ha convertido en una especie de mito urbano en la entidad. Mientras el congreso aplaude sus propias reformas, las personas con discapacidad siguen esperando que las instalaciones dejen de ser un laberinto de escaleras y barreras arquitectónicas.
Fuente: Agencia ANSIC.MX
