CONGRESO DE OAXACA ¿HOMOFÓBICO? O UNA LEGISLATURA ESCONDIDA EN UN “CLOSET” DE OPACIDAD”
– . ¿Dónde está? Nadie lo sabe. La opacidad también mata.”
OAXACA. – “Nos prometieron un instituto, pero seguimos contando muertos”. Así lo resume Azul Gómez Montealegre, activista trans y fundadora del Colectivo LGBTTTIQ Juntxs por Oaxaca. La frase no es exageración. Desde que la LXV Legislatura del Congreso local aprobó en junio de 2024 la creación del Instituto de Atención a la Diversidad Sexual, nada se ha concretado. Ni titular, ni oficinas, ni presupuesto. Aunque la cámara local cuenta con la cuota arcoíris (acciones afirmativas para candidaturas LGBT+), se ha expuesto públicamente irregularidades, denunciando la usurpación de candidaturas por personas que no pertenecen a la comunidad LGBT+ en diversos partidos políticos.
El Congreso del Estado de Oaxaca presumió en junio de 2024 haber dado un paso histórico al aprobar la creación del Instituto de Atención a la Diversidad Sexual. Lo anunció como un triunfo de la inclusión, un avance de vanguardia que colocaría a Oaxaca como referente nacional. Sin embargo, la realidad es que ese “triunfo” se ha convertido en un espejo vacío: el instituto no existe más allá del papel, y el Congreso se hunde en un “closet” de opacidad.
“El gobierno es un gobierno homofóbico, que no está a favor de las causas, a pesar de que su idea es progresista, entonces es mentira que quieran apoyar a la comunidad, desde que el gobierno no quiere crear ese instituto es por algo, porque está en contra de la diversidad” ha declarado Azul Gómez.
LA FOBIA A CUMPLIR LAS NORMAS
¿Qué sabemos realmente del instituto? Poco o nada. El Congreso nunca transparentó el presupuesto específico que le asignaría; no se han realizado las consultas previas con colectivos LGBTTTIQ+, que debieron ser obligatorias; no han realizado el proceso de selección para su titular, tampoco existen informes sobre las fechas de instalación o planes de operación. Todo se aprobó en el pleno del congreso como una conquista social, pero al día de hoy ni siquiera hay una oficina, ni reglamentos internos, ni claridad en el organigrama. El instituto nació como un decreto, pero sigue siendo un ente fantasma.
“Nos vendieron un instituto que no existe. Es simulación pura” a dicho la activista trans, su voz se ha sumado a la de decenas de organizaciones que denuncian que el Congreso legisla para la foto, no para cambiar la vida de las personas diversas. En redes sociales, la indignación se multiplica. En X (antes Twitter), hashtags como #DiversidadSinInstituto y #CongresoOpaco se convirtieron en tendencia local tras la última marcha del orgullo. Un usuario resumió el sentir colectivo: “El Congreso aplaudió la creación del Instituto de Atención a la Diversidad Sexual. ¿Dónde está? Nadie lo sabe. La opacidad también mata.” En Facebook, colectivos compartieron memes con la frase: “Instituto de papel, vidas de carne y hueso”.
El gobernador Salomón Jara Cruz ha intentado justificar la demora señalando que “el instituto requiere tiempo para estructurarse”. Pero su gobierno, junto con el Congreso, ha caído en lo que organizaciones llaman retórica de la dilación.
Oaxaca es uno de los estados con mayor índice de crímenes de odio contra la comunidad LGBTTTIQ+, de acuerdo con la Red Nacional de Diversidad Sexual. Tan solo en 2025 se han registrado siete asesinatos vinculados a homofobia y transfobia. La contradicción es brutal: mientras el Congreso presume avances legales, la impunidad sigue devorando vidas.
El Congreso del Estado de Oaxaca debe rendir cuentas de inmediato: ¿cuánto dinero se destinó? ¿quién lo dirigirá? ¿cuándo comenzará a operar? ¿por qué no hubo consulta pública con la comunidad LGBTTTIQ+? El pueblo oaxaqueño no necesita anuncios huecos. Necesita políticas públicas reales, transparentes y participativas que garanticen derechos y protejan vidas.
El Instituto de Atención a la Diversidad Sexual no puede seguir siendo un trofeo legislativo escondido en un cajón. La opacidad del Congreso no solo traiciona la confianza ciudadana: también condena a la diversidad sexual a seguir viviendo en la violencia, el abandono y la impunidad.
Porque en Oaxaca, como denuncian en las calles y en las redes, la diversidad no es un discurso. Es una vida que exige justicia.
Por: Sagrario Martínez Sánchez / Froylán Méndez Ferrer
luciasagrariomtz@gmail.com – froylanmf@gmail.com
Afiliados al Sindicato Nacional de Medios de Comunicación (SINMCO)
