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Por Jesús Madrid
Secretario General del PRI Oaxaca

En los últimos días, agricultores y transportistas de todo el país salieron a las carreteras con sus demandas: precios justos para sus cosechas y seguridad para sus rutas. Según la dependencia correspondiente, los bloqueos se extendieron a 17 estados. 
Pero lo preocupante no es solo la protesta: es la respuesta del Gobierno. La titular encargada descalificó la movilización como “política”, al tiempo que acusó a los manifestantes de estar vinculados a la oposición. 

Desde el PRI Oaxaca observamos con alarma cómo se estigmatiza el reclamo social legítimo. ¿Qué señal enviamos cuando quienes protestan por sobrevivir en el campo son menospreciados en lugar de escuchados? Los campesinos y transportistas no bloquean autopistas por deporte: lo hacen porque se sienten traicionados y olvidados.

En Oaxaca, la situación tiene rostro propio: mujeres y hombres que trabajan la tierra, cargan mercancías, sostienen comunidades enteras… pero viven con miedo de no ser valorados, de no ser atendidos. Y en vez de respuestas, encuentran insultos y rechazo cuando levantan la voz. Eso no es gobernar: es delegar el poder a la confrontación.

El PRI defiende la autenticidad del reclamo ciudadano y la dignidad de quienes sostienen al país. Es momento de pasar del discurso a la acción, de la presión al diálogo, de la descalificación a la justicia. Porque gobernar no es despreciar al que protestó: es resolver su causa.