LLUVIAS, ABANDONO Y AUSENCIA DEL ESTADO.

Por Jesús Madrid
Las lluvias de los últimos días nos han recordado lo frágiles que seguimos siendo como país. En Veracruz, las inundaciones han dejado pueblos enteros bajo el agua, caminos destruidos y cientos de familias esperando ayuda que no llega. Y mientras tanto, desde el gobierno solo vemos declaraciones, promesas y fotos, pero nada de soluciones reales.
Lo más grave es que esta tragedia no tendría por qué ser tan grande si existiera el FONDEN, ese fondo que antes servía para responder rápido a desastres. Pero lo desaparecieron. Hoy no hay plan, no hay recursos y, lo que es peor, no hay empatía. Cada estado tiene que arreglárselas como pueda, sin coordinación ni apoyo real.
En Oaxaca sabemos bien lo que eso significa. Cada temporada de lluvias hay comunidades incomunicadas, familias que lo pierden todo y autoridades locales que, literalmente, no saben a quién acudir. Porque este gobierno prefiere gastar en propaganda que en prevención.
No se trata solo de dinero, sino de responsabilidad y humanidad. De atender a la gente cuando más lo necesita, sin usar la ayuda como herramienta política o de control. Las y los oaxaqueños, como el resto del país, merecemos instituciones que respondan, no gobiernos que improvisen.
Ojalá no tengamos que esperar otra tragedia para entender que desaparecer el FONDEN fue un error. La gente no necesita discursos, necesita caminos, medicinas y alimentos. Y sobre todo, necesita sentir que su gobierno está ahí, no solo cuando hay cámaras.
