PRI Oaxaca rechaza la “Ley Maduro”: alerta sobre riesgo grave para la democracia

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Oaxaca de Juárez, Oax., a 2 de febrero 2026. – La presidenta del Comité Directivo Estatal del PRI en Oaxaca, Carmelita Ricárdez, fijó un posicionamiento firme contra la denominada “Ley Maduro”, al advertir que su aprobación representaría un retroceso democrático y una amenaza directa a las libertades, la pluralidad política y el equilibrio institucional en México.

Ricárdez señaló que esta iniciativa no puede entenderse como una reforma técnica ni administrativa, sino como un intento de vaciar la democracia desde dentro, debilitando contrapesos, confundiendo los límites entre gobierno y partido, y concentrando decisiones en un solo bloque de poder.

“Las democracias no se quiebran de golpe. Se erosionan paso a paso, cuando se normaliza el uso político de programas sociales, cuando se presiona a servidores públicos y cuando se diluyen las fronteras entre el Estado y un proyecto partidista”, sostuvo la dirigente priista.

La presidenta del PRI Oaxaca expresó especial preocupación por el uso faccioso de recursos públicos y el creciente control sobre la comunicación y la crítica, advirtiendo que la libertad de expresión se debilita cuando informar u opinar se vuelve un riesgo.

Ricárdez recordó que la historia reciente de América Latina demuestra las consecuencias de permitir la captura de instituciones y la cancelación progresiva del pluralismo. “No es exageración ni retórica: es una advertencia clara de lo que ocurre cuando la sociedad acepta que el poder no tenga límites”, afirmó.

La dirigente estatal subrayó que este posicionamiento es en el marco de la instalación de la Segundo Periodo de Sesiones Ordinarias en el Congreso de la Unión, y que es congruente con la postura de la dirigencia nacional del PRI, encabezada por el senador Alejandro Moreno, quien ha advertido que ninguna reforma puede justificar la concentración del poder ni la anulación de los contrapesos democráticos.

“Decir ‘no’ a la Ley Maduro no es un acto de confrontación política, es una obligación democrática. Las leyes deben proteger libertades, no someterlas. Las instituciones deben servir a la ciudadanía, no a un solo proyecto”, enfatizó.

Finalmente, Carmelita Ricárdez afirmó que México aún está a tiempo de corregir el rumbo, pero advirtió que el margen se reduce. “Defender la democracia hoy es evitar lamentarla mañana”, concluyó.